Este chiste es muy muy viejo, pero lo mismo por Argentina no lo habéis oído.
En un avión viaja el Papa, Bush, Sarkozy y un alpinista bastante joven. De repente el avión empieza a perder altura y el comandante de la nave informa de que han perdido fuerza en los motores y hay que echar peso al vacío para recuperar la altura. Empiezan a tirar todo lo que hay dentro del avión, incluso los asientos, pero no es suficiente. Sólo hay tres paracaídas para los viajeros. Así que Sarkozy dice:
- Mi patria me necesita. Se encuentra ahora mismo en una encrucijada vital y no puedo faltarles. Cojo un paracaídas y me lanzo. Me salvo y a ver si mi ausencia compensa el exceso de peso.
Pero no es suficiente. Entonces Bush dice:
- Mi país y el mundo entero me necesita. La lucha contra el Mal está en un momento vital y yo debo abanderarla. No puedo morir.
Coge un paracaídas y se lanza, pero no es suficiente. Entonces el Papa le dice al alpinista:
- Mira, muchacho, yo ya soy viejo. Lo que tenía que hacer ya lo he hecho. Coge el paracaídas que queda y sálvate tú que tienes toda una vida por delante.
- No se preocupe, Santo Padre. Aun quedan dos paracaídas. Bush se ha tirado con mi mochila.
Si cae la cuenta, bien. Si no, me daría por contento por ver si me llega mi carnet VIP....

Saludos,